Yo soy de un pueblo pequeno en los Estados Unidos y cuando en septimo grado nos empezaron a ensenar espanol en la escuela senti que me abrieron el camino a otro mundo. Me encanto el poder comunicarme en otra idioma con otra gente de diferentes opiniones, realidades y culturas.
A los 17 anos fui como estudiante de intercambio a Quito, Ecuador y me cambio la vida. Vi todo con otros ojos.
En la universid mi "major" fue Estudios Latinoamericanos. Eso incuyia arte, literatura, espanol, y ciencias politicas. Por un ano estudie en la Universidad Catolica de Quito.
Terminando mis estudios universitarios trabaje un verano en un programa bilingue para ninos pequenos con necesidades especiales. Alli es cuando supe definitivamente que queria trabajar en servicios sociales. Tuve la suerte de encontrar un trabajo para una organizacion que ayuda a los trabajadores migrantes e inmigrantes que trabajan en el campo. La mayoria de mis clientes eran de Mexico, Guatemala y Jamaica. Era un trabajo que era dificil en el sentido de que uno siempre tenia que estar peleando contra las injusticias que enfrentaba ese grupo de gente. Por el otro lado era facil porque los trabajadores son una gente que te abre sus casas y corazones.
Despues de los 5 anos en ese trabajo me case con un hombre de Peru a quien yo habia conocido hace 10 anos cuando el fue a Grand Islnd por un intercambio. Nos vimos una sola vez - el tenia 13 anos y yo 16. El dia despues de conocernos me mando una nota diciendo de que un dia el iba a casarse conmigo. Nos casamos el mismo dia que nos conocimos diez anos despues y ya tenmos casi once anos de csados y dos ninos. Como el estaba terminando sus estudios fuimos a vivir tres anos en Lima, Peru. Peru es un pais precioso, llena de gente bella y mucha historia.
Debido a los estudios de mi esposo hemos estado en Puerto Rico por ya casi seis anos. Al saber que veniamos a Puerto Rico senti contenta. Como siempre me ha gustado la cultura latina pero a la vez me gusta y extranaba ciertas cosas de la cultura norteamericana pense que iba a caer un el luqar ideal. Me imaginaba que Puerto Rico iba a ser lo mejor de los dos mundos. Que equivocada que estaba yo. Llegue a un lugar donde la gente viven como con una colera. Estoy hablando un generalidades y de mi experiencia. Obviamente hay gente que no sea asi como describo yo. Tenemos muchas amistades de otras pies aqui y casi todos han tenido la misma experiencia. Si un extranjero sobresale en su trabajo lo que encuentra es la envidia de sus companeros. Los jefes requieren doble el trabajo de un extranjero para darles la mitad del reconocimiento.
Aqui viven mucho de aparencias y no abren facilmente sus hogares ni sus corazones a la gente de afuera.
He visto muchas familias con divorcio y medios hermanos y tambien he visto como esas situaciones si no estan manejados bien afectan en una manera negativa a los ninos. Aqui no he visot mucha vida familiar.
Tampoco no pensaba encontrarme con la alta criminalidad. De escuchar todos los dias de asesinatos.
No esperaba de encontrame con gente que al saludarlos no te devuelven el saludo. Gente que no saben pedir las cosas dicie4ndo por favor ni recibir las cosas diciendo gracias.
Aqui hay una actitud de que se lo merecen todo.
Por el otro lado la gente de aqui es bien alegre y he tenido unos buenos vecinos.
Nunca he sentido bienvenida como americana en esa tierra y la experiencia de mi esposo ha sido pero todavia.
Estoy conciente de su historia y de su actual situacion politica y su culminacion ha sido lo que es hoy en dia la cultura puertorriqueno. Lo pero de todo es que los puertoriquenos no reconocen nada de eso y hasta ensenan en las escuelas que la gente de aca son muy carinosos y amigables.
En fin, Puerto Rico no es la Isla del Encanto para los extranjeros.